Todo lo que debés saber sobre tu Tiroides

Una de las cosas que más ha llamado mi atención en los últimos años es la cantidad de mujeres con problemas de tiroides. Un porcentaje altísimo dependen de un reemplazo hormonal (pastillita) cada mañana para poder mantener niveles “sanos” de hormona tiroidea en su cuerpo, y han sido recetadas “de por vida”.

Ahora… ¿qué puede estar pasando para que los cuerpos de tantas mujeres comiencen a fallar?

Antes de hablar de la salud y la biología, quiero destacar algunos datos con respecto al comercio y la industria. Porque hace 100 años no existía esta condición de forma generalizada, ni siquiera hace 40 años… pero sí desde los 80 ha ido ganando cada vez más ¿víctimas? y nadie se lo cuestiona…

Si tenés mucho cansancio, falta de concentración, manos frías, ganás peso… te analizan la sangre y resulta que tu tiroides está fallando y ya no tiene arreglo. La naturaleza en cientos de miles de años de evolución, simplemente se puso a hacer cuerpos fallados que dependen de por vida de una droga que mueve millones cada año, con cobertura en alto porcentaje por parte de las obras sociales (o sea que se garantiza la venta generalizada).

¿Te parece una teoría conspiranoica? Bueno, la Levotiroxina está primera en el ranking de medciamentos más vendidos del año 2021 (¡Superando incluso a la aspirina!) según este informe del diario infobae.

En el 2018, por otro lado, la diputada Graciela Ocaña presentó un proyecto de ley para que los laboratorios completen un registro público de los “regalos” que ofrecen a los profesionales de la salud. Por supuesto que el proyecto no prosperó: los visitadores médicos se opusieron alegando que la ley ya prohibía esos regalos, y hacer un registro sería “blanquearlos” y nadie quiere eso, no señor.

Por lo tanto, todo sigue como está, los regalos de los laboratorios a los médicos están prohibidos, pero no se les prohíbe “becarlos” para ir a congresos en las playas de Brasil en hoteles con “all inclusive”. A cambio de esto, muchos profesionales recetarán o recomendarán a sus pacientes bajo amenaza de ser lo único que puede salvarles, la droga específica del mejor laboratorio a sus ojos (ya sea levotiroxina, estatinas o cualquier otra).

¿Qué conclusión sacás de esto? Mi conclusión es que va a ser muy difícil que un profesional de la salud te recomiende iniciar cambios en tus hábitos y tu alimentación, y que suplementes con nutrientes que no están patentados y son de venta libre, y que podrían mejorar tu situación para que no seas dependiente de ningún fármaco “de por vida”.

Pero no porque tu médico sea malo, sino porque es ignora que haya alternativas. En la Universidad estudió para tratar síntomas con fármacos, no para devolver el equilibrio a tu cuerpo. Y durante años trabajó con ese paradigma, y cambiarlo es muy difícil, sobre todo cuando en julio tiene ese congreso tan interesante en Cancún…

Ahora sí, vamos a hablar de la Tiroides

¿Qué es la tiroides y qué funciones cumple?

La tiroides es una glándula con forma de mariposa situada en el cuello. Almacena y libera hormonas tiroideas (T3 y T4) que son las encargadas de regular el metabolismo de todas las células del cuerpo. Temperatura, frecuencia cardíaca, niveles de energía y crecimiento y desarrollo en los niños y niñas.

¿Por qué falla?

De todo lo que pude leer, encuentro al menos 4 causas para que la tiroides funcione mal, pero todas responden a una causa sola y general: malos hábitos y mala alimentación. En algunos muy pocos casos puede deberse a un problema congénito, pero así y todo, mejorar los hábitos y la alimentación pueden al menos, reducir los síntomas.

  1. Falla primaria: la glándula tiroides produce mayor o menor cantidad de hormonas que las necesarias.
  2. Falla secundaria: la glándula pituitaria (hipófisis) falla, y como es la encargada de regular la tiroides a partir de la producción de TSH, hace fallar a la tiroides.
  3. Falla terciaria: el hipotálamo falla, y como es el encargado de hacer funcionar bien a la pituitaria, hace fallar a la tiroides.
  4. Síndrome de Hashimoto: es una enfermedad autoinmune por la cual todo lo demás funciona bien, pero el sistema inmunitario confunde las hormonas tiroideas con amenazas y las destruye.

Las causas de estas fallas pueden deberse a:

  1. No estás consumiendo suficientes nutrientes: la producción de hormonas requiere grasas y minerales sobre todo. Sin ellos, las hormonas no pueden ser elaboradas y las glándulas no pueden regular el cuerpo ni inter-regularse entre sí.
  2. Estás consumiendo sustancias tóxicas: no sólo el alcohol o el tabaco, si no también alimentos procesados y exceso de azúcar. Si mirás las etiquetas de las cosas que hay en tu heladera o alacena, vas descubrir sustancias que no existían hace 100 años en la alimentación humana. ¿Que son inocuas? ¿Quién te lo dijo? ¿El doctor que habla en la tele y produce alimentos “light”? ¿La secretaría de salud de tu país que tiene convenios con la industria farmacéutica para subvencionar medicamentos? Estas sustancias pueden afectar directamente a las glándulas, al sistema nervioso y a tu microbiota, en muchos casos produciendo permeabilidad intestinal y alterando tu salud de forma completa.
  3. Estás ingresando en tu cuerpo disruptores endócrinos: ¿Lo qué? Eso, sustancias que se comportan cómo o se parecen a hormonas (por ejemplo, fitoestrógenos) o bien que alteran el normal funcionamiento del sistema endócrino (plomo, cadmio, aluminio). ¿Cómo? Sobre todo a través de productos cosméticos (por qué pensás que las mujeres son las más afectadas por problemas de tiroides?), pero también a través de los plásticos presentes en envases y la polución ambiental.
  4. Estás pasado de stress: No es otra cosa que MIEDO. Un estado de alerta constante que mantiene tu sistema simpático a full, requiriendo un consumo de nutrientes elevadísimo para ello, y resultando en detrimento de las funciones biológicas normales de una persona emocional y mentalmente estable que funciona con su sistema parasimpático.

¿Cómo arreglarla?

No la rompiste de un día para otro. Fueron meses y años de maltrato e ignorancia, pero te juro que podés arreglarla y en un altísimo porcentaje de los casos, dejar de depender de esa pastilla.

La naturaleza es perfecta, la Mente Universal no nos pensó deficientes. Si en algún momento tu tiroides comenzó a fallar y a volverte más lento, fue para pedirte que pares, que te tomés un descanso, que aprendas a apreciar la belleza de la vida y agradecer cada pequeña cosa que te rodea.

Pero vos, que querías seguir rindiendo mucho en tu trabajo y orquestando tu familia, empezaste a tomar levotiroxina para estar a full como siempre, y no parar nunca. Y esa medicación a la par que mantenías hábitos y alimentos tóxicos, cotinúa a lastimarte cada vez más.

Yo te invito hoy a que pares, a que empieces a mirar a tu alrededor, a que des gracias por cada cosa que tenés, que es muchísimo (tenés manos que sostienen el móvil en el que estás leyendo esto, ojos que pueden leerlo, conexión a internet, casa, comida, familia, amigos… ¿qué más necesitás?)

Reconectate con tu cuerpo, con la biología sagrada y perfecta que habita tu cuerpo. Los pilares de la salud son siempre los mismos:

  • Empezá a comer comida real y dejá la basura industrializada.
  • Mové tu cuerpo.
  • Ponete al sol.
  • Aprendé cómo descansar la mente y liberarte del exceso de estrés
  • Y en el caso de que algo ande mal, informate con un análisis de sangre exhaustivo sobre los nutrientes que te están faltando, cómo y cuándo tomarlos. Power to the people.

Y así, de a porquito, tu tiroides va a ir sanando, tu sistema inmunitario va a recuperar la sensibilidad e inteligencia y vas a volver a sentirte en plenitud sin tomar ninguna pastilla. Y esto va a corregir muchos otros problemas relacionados con el peso, la fertilidad, el estado de ánimo, etc.

Si querés saber más sobre cómo reparar tu tiroides de forma natural, no dejes de ver mi MasterClass “Sana tu tiroides” en este enlace.