suplementacion con acido ascorbico vitamina c

Suplementación con Vitamina C

Por supuesto que lo ideal sería poder extraer todos los nutrientes de los alimentos. Tener una vida natural, levantarse con el sol y acostarse con la noche, dar largas caminatas, trabajar al aire libre, comer alimentos orgánicos y disfrutar de la vida natural. Ahora… levante la mano el que vive así! A ver… ¿Nadie? No, nadie por aquí. Entonces… si tu vida no es natural, es probable que una alimentación “natural” no sea suficiente. Y que tengas que recurrir a suplementos, que podríamos llamar “alimentación artificial” para poder hacer frente a:

  • Stress
  • Toxinas en el ambiente
  • Toxinas en los alimentos
  • Toxinas en el agua
  • Falta de aire libre
  • Falta de sol
  • Falta de nutrientes
  • Etc.

Sería interesante que periódicamente puedas analizar tu sangre para evaluar las cantidades de zinc, selenio o vitamina D por ejemplo, pero hay nutrientes como la Vitamina C o el magnesio, que podés suplementar sin miedo a sobrepasarte, y cuya ingesta regular pueden traerte muchos beneficios.

La vitamina c es producida endógenamente por otros mamíferos (un perro puede llegar a producir 15 gramos diarios!) pero nosotros perdimos esa capacidad en algún recoveco de nuestro camino evolutivo y estamos obligados a tomarla de afuera. Y muchas veces, la que traen los alimentos es insuficiente.

Una naranja (entera, no el jugo) tiene 70mg de vitamina C. Vos me dirás, la recomendación dietaria es de 90 mg por día, así que estamos bien. Pero tenés que analizar dos cosas:

  1. Es lo mismo una naranja madurada en su árbol, recién cortada que una que se cortó verde a 1000kmts de tu casa, viajó en camión durante días, estuvo en un depósito, luego en una verdulería y finalmente en tu casa. ¿Pueden tener la misma cantidad y calidad de nutrientes?
  2. 90mg diarios es la dosis mínima para no enfermar de escorbuto. Esto no quiere decir que sea una dosis de “salud”. Simplemente, que con menos de eso durante unos días, te enfermás, y después, te morís.

La vitamina C

  • Formar una proteína importante utilizada para producir la piel, los tendones, los ligamentos y los vasos sanguíneos
  • Sanar heridas y formar tejido cicatricial
  • Reparar y mantener el cartílago, los huesos y los dientes
  • Ayudar a la absorción del hierro
  • Su función antioxidante bloquea el daño de los radicales libres, que son subproductos de la asimilación de los alimentos, o se producen por las radiaciones a las que estamos expuestos constantemente.
  • Amortigua el efecto del cortisol y la adrenalina (hormonas del estrés)
  • Tiene un papel fundamental en el sistema inmunológico.
  • Ayuda a reducir la glucosa en sangre y la hemoglobina glicosilada

¿Cómo consumirla? Si bien lo ideal serían suplementos hechos a partir de acerola u otras fuentes naturales, en sinergia con bioflavonoides, tal como se encuentra en la naturaleza, o en su versión liposomal, estos suplementos suelen ser muy costosos en comparación al viejo y querido ácido ascórbico de venta libre en farmacias, que el genial Linus Pauling demostró ser altamente efectivo y hasta donde sabemos, sin contraindicaciones ni efectos colaterales.

Hay diferentes protocolos de acuerdo a la situación que estés atravesando, pero podríamos decir que entre medio y un gramo diario es una dosis segura en adultos, y entre 250 y 500 mg lo es en niños a partir de 6 años. Puede tomarse también en mayores cantidades frente a cuadros gripales o cansancio extremo, o días en los que ha habido mucho estrés. Más adelante iré armando diferentes posts sobre situaciones especiales en las que puede ayudar.

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