EMBARAZO Y LACTANCIA: Costumbres ancestrales y nutrición para la madre y el bebé.

Algo que tienen en común todos los pueblos originarios es el hecho de asignar una dieta específica a las mujeres durante el embarazo y la lactancia. Algunas culturas, además, sabían preparar una dieta especial para que las parejas recientemente unidas tuvieran mayor tasa de fertilidad. De esos saberes ancestrales, sólo nos ha quedado como remanente alguna abuela que le diga a su nieta embarazada “ahora tenés que comer por dos nena”, pero sin mucho criterio acerca de la calidad de los alimentos. Recorriendo algunos libros y estudios, quiero ofrecerte en este post la información básica como para que a partir de ella investigues y puedas nutrirte –si sos mujer en estado de gravidez- o apoyar esa mujer –si sos hombre que acompaña, doula, futura abuela, etc.-

Primero, entendamos la ley de la vida: todo lo que ocurre en la naturaleza tiene por objetivo propagar la vida. O sea que el cuerpo de la mujer gestante o que da la teta va a destinar todo su potencial a desarrollar una nueva vida lo más fuerte posible, aún a costa de deteriorar su propia salud. Es decir, si te nutrís mal, es probable que lo poco bueno que ingerís vaya al desarrollo del feto o a la producción de leche, debilitando tu sistema óseo por ejemplo.

Nutrientes esenciales que no deben faltar en el embarazo:

  • Huevos (de campo mejor)
  • Caldo de huesos
  • Frutas y verduras orgánicas (o lavadas con mi método)
  • Alimentos fermentados

Obviamente tenés que llevar una alimentación balanceada y sin restricciones, rica en grasas, proteína y con suficiente fibra, preferntemente libre gluten, lácteos no fermentados y azúcar y necesariamente libre de ultraprocesados. Y de los alimentos de la lista que comer “extra”: necesitás ácidos grasos omega 3 DHA y EPA presentes en el huevo (no menos de 3 por día), aminoácidos y colágeno del caldo de huesos (una taza diaria); frutas y verduras libres de agrotóxicos que pueden atravesar la barrera de la plancenta (en mi canal de youtube un video sobre cómo removerlos si no conseguís orgánico), y mejorar y fortalecer tu microbiota porque es la que tu bebé va adquirir en el momento del parto (también en mi canal videos sobre el yogur, el kéfir y el chucrut).

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Ahora el bebé ya nació, y si todo estuvo bien fue un parto no intervenido, sin suero, sin desgarro (no es mi tema, pero nada de lo que te dijeron que es de rutina o que sucede siempre tiene por qué ser así, escribile a mi amiga Adriana, que es Doula, Partera y Educadora Perinatal en su web: www.vivenciaecosomatica.com hay mucho que des-aprender sobre el parto). Es momento entonces de alimentarte muy bien, porque el bebé va a demandar muchos nutrientes a través de la teta.

El primer mes la madre necesita muchísimo, pero muchísimo descanso. Rodeate de gente que te cuide y te lo permita sin ningún tipo de culpa. Gestar un bebé y darlo a luz demandan un enorme esfuerzo. Y también hay que seguir cuidando la alimentación.

Nutrientes tanto para la recuperación de la mamá como para la buena lactancia:

  • Hierro (hígado) para reponer la sangre
  • Colágeno (caldo de huesos) para recuperar los tejidos
  • Vitamina C (chucrut) que es sinérgica a ambos nutrientes.
  • Ácidos grasos omega 3: yema de huevo, suplementos de calidad de origen animal
  • Grasas de calidad: manteca, ghee, queso de cabra, comer las carnes con su grasa.
  • Agua pura, de un buen filtro, que no esté en contacto con plásticos;
  • Caldos y sopas de verduras, porridges de avena con remojo prolongado y cocción lenta;
  • Frutas de estación (no más de dos o tres al día)
  • Proteínas de calidad: claras de huevo, carnes, aves y vísceras de libre pastoreo, pescados (no de criadero);
  • Fermentados: kefir, tibicos, chucrut, kimchi, etc.
  • Verduras orgánicas y de estación.
  • Cereales integrales (mijo, quinua, sarraceno) y también algunas legumbres, todo con su respectivo remojo/fermentación previa y cocción adecuada.  

  Y por supuesto, insisto en DEJAR POR COMPLETO los procesados, esos que vienen en cajas, latas, sobres, potes, que no son alimento, son producto. Todo cuanto ingieras en esa línea, tiene conservantes, colorantes, saborizantes, estabilizantes, edulcorantes y materias primas de baja calidad como aceites hidrogenados, harinas y suproductos de la soja y otras cosas que dañan tu cuerpo en muchísimos aspectos.

También hay una moderada incidencia del consumo de lácteos por parte de la madre en los cólicos del lactante, así que atención con eso: pocos, y seleccionados, y si ves que bebé tiene cólicos, lo ideal sería evitarlos.

Volviendo a las dietas ancestrales o preguntando a las abuelas (de más de 80 años) qué comían en su infancia, vamos a encontrarnos con cosas muy simples que muchos estudios recientes han podido corroborar. Mientras más teta tome un bebé y mientras más lo alejes de la leche de fórmula, más sano estará. La leche materna es el alimento perfecto (sobre todo si vos te alimentás bien) y es más que suficiente para bebé durante los primeros seis meses de vida, y sigue siendo un gran aporte de nutrientes (y de bacterias, y de AMOR) hasta pasados los dos años (incluso hasta los 3). Si la lactancia se complica, buscá ayuda y consejo en otras mujeres que hayan la hayan atravesado, pero no te rindas!

A partir de los 6 meses, palta (aguacate) o banana pisada, zapallitos o zuchinis orgánicos,  en trozos grandes para que juegue y mida las texturas y experimente con los sabores. Gradualmente, unas semanas después podés ir por cosas más complejas: yema de huevo (de pastoreo, ligeramente cocida) o hígado bien cocido, ambas cosas con una pizca de sal rosada, para aportar grasas de calidad y oligoelementos. También podés incorporar papa, zapallo, zanahoria, pisados con ghee y también pequeñas cantidades yogur hecho en casa (receta aquí) 2 o 3 veces por semana. Y así gradualmente, sabiendo que el sistema digestivo recién estará preparado para comer bien cuando asoman sus dientes.

No le ofrezcas pan, galletas, azúcar, jugos, leches comerciales (ni de vaca ni vegetales), porque todas estas cosas dañarán su microbiota y arruinarán su paladar, haciéndolo insensible a los sabores más sutiles de la comida real.

No te quedes con estos lineamientos, investigá el trabajo del Dr. Weston Price, la técnica de Baby Led Weaning y tu árbol genealógico. Las personas que hoy tienen más de 80 años suelen ser muy fuertes, y estoy convencido de que sus primeros alimentos tuvieron mucho que ver con eso.

Si el tema de la yema de huevo te generó dudas o disonancia, publiqué en Instagram información sobre un estudio llevado a cabo en Ecuador y sus sorprendentes resultados.

Buscamos ofrecer ALTA DENSIDAD NUTRICIONAL al bebé en su desarrollo y a la madre en su lactancia.

SI querés iniciar cambios en tu alimentación o en la de tu familia y no sabés por dóne comenzar, escribime para armar juntos un plan de trabajo.

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