Volver a cocinar en casa utilizando ingredientes naturales es la base de una mejor calidad de vida

Comunicate por whatsapp +542914136941

Bahía Blanca, Argentina

La quinua: la mejor fuente de proteínas vegetales

Aunque no es propiamente un cereal, sino que pertenece a la misma familia que las acelgas y espinacas y sus hojas se comen, lo más importante son sus semillas.

Nutricionalmente es el alimento, creo, más completo. Tiene un 18% de proteínas con un alto grado de asimilación, calcio, hierro, fósforo y potasio, aminoácidos esenciales y vitaminas del grupo B.

Si bien en Argentina se ha convertido en un producto caro, su rendimiento es muy bueno, ya que triplica su volumen al cocinarla (y prácticamente su peso también, he hecho la prueba y cocinando 200grs de semillas obtengo casi 600grs de quinoa cocida). No tiene gluten y tiene mucha cantidad de fibra, y el germen, lo más energético, representa un 30% de su volumen.

——————–Espacio Publicitario——————–




————————————————————

Formaba parte fundamental de la alimentación de Mayas e Incas. Su resistencia  al frío, sequía, altura y suelos pobres, permitía a los pueblos originarios mantenerse nutridos en las condiciones más adversas gracias a éste y otros alimentos (amaranto, chía).  Es por esto que los colonizadores prácticamente la desterraron, quemando plantaciones y prohibiendo su cultivo.

Normalmente viene con mucha tierra y algunas piedrecillas, además de estar cubierta de saponina (del latín “sapo”, jabón), una sustancia tóxica que hace espuma en el agua (de allí su nombre) y se cree que su toxicidad proviene de su habilidad para formar complejos con esteroles, que podrían interferir en la asimilación de estos por el sistema digestivo, o romper las membranas de las células tras ser absorbidas hacia la corriente sanguínea.

Es por eso que antes de consumirla debés lavarla concienzudamente: enjuagarla 7 veces y cocinarla 7 minutos dicen por ahí. Yo la lavo algunas veces más si es necesario (hasta que el agua salga limpia) y luego la tuesto en seco, y recién entonces agrego dos tazas de agua por cada taza de quínoa, fuego fuerte hasta que rompa hervor, y cocino semi-tapada hasta que se consuma el agua a fuego bien bajito. Si querés aprovechar mejor todos sus nutrientes, lo mejor es aplicar un remojo anterior de 8 horas, y entonces, cocinarla con la mitad de agua que usarías si no la hubieras remojado.

No recuerdo en dónde leí una vez que no había que agregar sal durante la cocción, ya que neutralizaba algunas de sus propiedades. No he podido confirmar este dato, pero por las dudas sigo cocinándola sin sal, y la agrego después.

 

Extraído de mi libro Guía Práctica para una Alimentación Consciente

Comments are closed.
Entradas recientes