Volver a cocinar en casa utilizando ingredientes naturales es la base de una mejor calidad de vida

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Bahía Blanca, Argentina

Edulcorantes artificiales: un engaño de principio a fin

No ayudan a bajar de peso, no son saludables, te hacen comer de más y terminan dañando tu sistema nervioso, endócrino y digestivo en el largo plazo

Si estás pensando en bajar de peso seguramente querrás reemplazar todos los alimentos azucarados por aquellos denominados “light”, “bajas calorías” o “diet”.

Desde gaseosas y jugos hasta golosinas y caldos, hay toda una gama de productos industrializados, con packaging de color verde y mucho marketing, destinados a los que quieren “cuidar su cuerpo” o “comer sano”.

Los principales edulcorantes utilizados, como el aspartame,acelsufame k, sucralosa, ciclamato y sacarina, han demostrado en pruebas de laboratorio que pueden generar infinidad de problemas de salud, desde alteraciones al sistema nervioso, afecciones hepáticas e intestinales hasta tumores cancerígenos.

Si bien estas pruebas son realizadas sobre roedores y durante períodos prolongados, con cantidades mucho mayores a las que consumirías normalmente, los resultados no dejan de ser preocupantes. El caso más conocido es el de la sacarina, que en estudios a finales de los años 70 produjo cáncer de vejiga e insuficiencia renal en roedores, pero para obtener tal resultado, se les suministraban dosis muy improbables en la ingesta regular de los humanos.

Otro estudio demostró un efecto a largo plazo del acelsufame sobre las funciones neurometabólicas de roedores. Y podría seguir citando estudios, porque hay miles, pero creo que con estos dos es suficientes, y si querés ver otros, hacé tus búsquedas en esta base de datos y sorprendete.

Pero además hay un efecto no deseado y mayormente no conocido.

Cuando tu cerebro necesita glucosa para cumplir sus fucniones, envía una señal de necesidad de hidratos de carbono, generalmente, cosas dulces. Si a este pedido lo querés resolver con un café endulzado con sacarina o una gaseosa endulzada con aspartame, el cerebro se encontrará con este “alimento vacío” y se sentirá confundido, y volverá a pedirte algo dulce. Así se genera un círculo vicioso, en el que constantemente estarás consumiendo estos endulzantes sin poder saciarte.

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¿Y la Stevia?

Bueno, con la stevia sucede lo mismo, sólo que al ser de origen natural, no va a causar otros daños en tu cuerpo más que engañar a tu cerebro con su sabor. En el caso de las personas que padecen diabetes es lo más indicado, ya que como cualquier otra persona, gustan de los sabores dulces, pero el azúcar requerido para lograrlo pone en riesgo su salud. La stevia, sin producir daños a nivel endócrino, intestinal, renal, etc., puede producir ese efecto, aunque la relación entre su sabor altamente dulce y su cantidad de calorías, sigue siendo engañosa para el cerebro, y de esta manera no resulta recomendable en las personas sanas.

La stevia es una planta originaria del Paraguay, que no sólo endulza, sino que además ayuda a reducir el azúcar en sangre y regula la presión arterial. También se consigue en forma industrializada, por la extracción del esteviósido (su principio activo) en medios líquidos o cristalinos. Si bien de esta manera no conserva sus propiedades medicinales, al menos no tiene los efectos nocivos de los otros edulcorantes.

¿Y si quiero bajar de peso?

Si tenés problemas de sobrepeso y consumís productos industrializados, no deberías reemplazarlos por otros iguales pero bajos en calorías. Lo ideal sería reemplazarlos por productos naturales. Cambiar las gaseosas o jugos preparados en polvo por jugos de fruta natural, y todos los productos refinados por productos integrales (arroz blanco por integral, pan blanco por pan de harina integral, etc.).

Los productos de bajo índice glucémico (arroz yamaní, mijo, panificados de harina integral), producen mayor saciedad, mejoran el tránsito intestinal y reducen el colesterol, entre otras cosas. Y siempre podés recurrir a golosinas naturales hechas con miel, azúcar integral mascabo o azúcar orgánica, pero claro, para esto hay que cocinar un poco 😉

Esto es una breve exposición que pretende disparar tu curiosidad para que sigas investigando, pero también podés plantear tus dudas en los comentarios del post, que con gusto trataré de resolverlas.

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