Volver a cocinar en casa utilizando ingredientes naturales es la base de una mejor calidad de vida

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Bahía Blanca, Argentina

Cappellettis de acelga, gírgolas y wakame

cappellettis algas wakame girgolas

¿Las pastas engordan?

“No señora, la que engorda es usted”, decía el chiste. Pero hablando en serio, probablemente te estés preguntando cómo es que en esta web se publica una receta de pastas rellenas. Hay una especie de mito de que las pastas, sobre todo rellenas, engordan, o no son saludables, o por algún otro motivo no gozan de buena prensa. Lo cierto es que las pastas rellenas que puedas comprar en el supermercado o en una fábrica de pastas no artesanales no son realmente una buena fuente de nutrientes. ¿Por qué? Porque la masa está hecha con harina blanca refinada, algunos conservantes, colorantes y estabilizantes, probablemente huevo en polvo, y además rellenas con verduras no seleccionadas junto con pan viejo remojado en agua y algunos otros productos que mejor ni saber. Además de abundante sal común.

Acá te propongo hacer algo diferente. Primero, la masa típica italiana para todo tipo de pasta: sémola de trigo candeal (de trigo duro, la llaman los tanos) y agua. Nada más. La podés usar para hacer tallarines, ravioles, canelones, lasagna o estos capellettis. Tiene un buen nivel de proteína (por lo que no requiere huevo) y fibra, resultando menos dañina para tus intestinos que la harina blanca común. Para el relleno elegí una combinación de fibra, minerales y proteína, y en este caso el alga wakame puede reemplazarse tranquilamente por kelp o kombu. Y la acompañamos con una salsa de tomates, obvio. Eventualmente, un poquito así de chiquito de queso sardo rallado. Yo elijo el que elaboran en las colonias menonitas, en atención al trato que reciben sus vacas.

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Por otro lado, cocinar en casa, en familia, está buenísmo. Crea y fortalece lazos, ayuda a tomar consciencia de lo que estamos comiendo y hasta es divertido. Importante también después de una comida como éstas, salir a caminar y no echarse a dormir la siesta 😉

Vamos con la receta

Para el relleno:

  • 1 atado de acelga
  • 6 gírgolas grandes
  • 1 cebolla mediana
  • unas tiras de alga wakame
  • condimentos al gusto

Limpiá y lavá la acelga. Yo le corto las pencas poco, porque la cocino en olla a presión,con poca agua unos 5 minutos. Al vapor también es una muy buena opción, o hervirlas hasta que las pencas estén tiernas. Colá y apretá bien una vez fría, para sacar el exceso de agua. El alga podés cocinarla junto con la acelga, yo prefiero hacerlo aparte para conservar el caldo del alga que es muy rico en minerales, mientras que el caldo de la acelga se queda con parte de los oxalatos que no son muy interesantes. Si no vas a usar el caldo de algas, podés cocinar todo junto. Picá y salteá una cebolla en aceite de oliva, agregá las gírgolas cortadas chiquitas y seguí salteando. Mezclá todo, agregá sal y mixealo. Yo le pongo especias varias: comino, coriandro, pimentón, cúrcuma, jengibre, etc. El relleno tiene que ser bien sabroso, tenés que sentirlo ligeramente más sabroso de lo que comés habitualmente, porque con la masa ese sabor se pierde un poco.

Para la masa:

  • 300 grs de sémola de trigo candeal
  • 150 cc. de agua fría

Poné la sémola en un bowl y agregá muy de a poco el agua, mientras vas mezclando con los dedos. La masa tiene que quedar suave y firme, con poca humedad, casi nada, no tiene que pegarse a la mesa. Amasala durante unos 5 minutos al menos y agregá sémola si se pega a la mesa. Dejá reposar media hora, y luego estirala a palote o si tenés máquina, en grado 7. Cortá círculos con un corta pasta un poco más grande que la circunferencia de un pocillo de café. Agregá una cucharadita de relleno cada “disco” y cerralo como una empanada, y luego uní sus puntas laterales para que queden como en la foto. Hervilos en abundante agua salada.

Para la salsa:

  • 6 tomates grandes
  • 1 diente de ajo
  • condimentos

Pelá y cortá chiquitos los tomates. salteá el ajo en aceite de oliva hasta que ésta quede perfumada y agregá los tomates. Cociná a fuego muy bajo durante 20 minutos tapado y luego destapá 5 minutos más para reducir el agua. Yo le agrego mucho orégano, aunque también podés agregarle cualquier otro condimento que te guste.

Espero que disfrutes tanto de hacerlos como de comerlos 😉

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